1971
Decido dedicarme a la hipnosis profesional y otros métodos de auto programación mental. Muchos me piden que grabe una sesión especial para así practicar. Y comienzo esta año con una dedicada al tabaquismo.

En esta primera grabación se escucha en una parte un par de ladridos de mi perrita “Cleopatra” (Cleo para los amigos). Muchos clientes me lo comentan. Sin embargo, no les molestaba mayormente.
Produzco este año las primeras grabaciones de autohipnosis de habla hispana, un invento reciente que aparece en Estados Unidos.
Mi amigo y “hermano” de toda la vida, Patricio Chicano Correa, las escuchará al año siguiente cuando ya creamos el CIRCULO ALEPH.
Viajando al futuro percibo que me dice; “pero si son muy buenas”. Me sugiere ponerles un sello engomado con la etiqueta del símbolo del Aleph y un mensaje “Sello de calidad”, como se ve en la casete del medio.
Enero. Aniversario del Instituto de Parapsicología

Abril trabajando abnegadamente. Departamento de Estudios y Estadística, Banco Sud Americano.

Cursos de Hipnosis. Gira por Punta Arenas, Puerto Natales, Tierra del Fuego y otros lugares. Enviado por la Universidad Técnica del Estado.
Realizo varios cursos en el sur del mundo. Tienen gran éxito y me dan confianza para seguir con esta disciplina.
En agosto de este año, cursos de hipnosis en Punta Arenas. Las salas repletas de alumnos. Son tiempos de hipnotizadores de espectáculos que recorren el mundo.




Televisores para el pueblo

El presidente Salvador Allende visulumbra la importancia de la televisión y propone planes para se expanda a todo el país. Surge la Televisión Nacional. pero no tenía ningún sentido montar una red nacional con TVN si no había televisores. La idea era tener desplegados por todo el país la mayor cantidad de televisores con señal por lo que solicitó a un equipo de ingenieros el diseño del aparato, el cual luego comienza a venderse fuertemente subsidiado. Así nace «el televisor del pueblo». Tres perillas bajo la pantalla, brillo, contraste y el encendido-volumen. A la derecha, el parlante, el sintonizador «clac-clac», y el escudo nacional, orgullosamente bien ubicado.
Me compro uno para ponerlo en el dormitorio.
Y a disfrutar de varios programas, entre ellos «Música Libre».

Poco frecuente. Nieve en el centro de Santiago de Chile






Ahora los buses ofrecen este viaje «vía túnel».